Os presento mi nueva obra,«Luna», quería hacer un regalo muy especial a mi familia por navidad y no dudé ni un segundo en que aunque no saliese perfecto sería algo único y muy emotivo.
El proceso ha sido un auténtico reto. He dedicado más de un mes a este trabajo, aprendiendo, corrigiendo y esforzándome para llegar a un resultado que, al principio, no sabía si podría alcanzar. Además, ha sido el lienzo más grande en el que he trabajado, lo que añadía todavía más dificultad.
Imagen sin edición. Creación personal con derechos reservado
Luna es una perrita muy especial para mí ya que fue la primera perrita que llegó a la familia y aunque no he podido verla en muchas ocasiones en estos últimos años, guardo recuerdos muy especiales de cuando era un cachorro. Desde aquel día en el que se hizo pis encima del abuelo en navidad, hasta la primera vez que la paseé por el parque de al lado de casa de la abuela. Todo el mundo se paraba a preguntar qué raza era, porque era muy pequeña y llamaba la atención de cualquiera.
Para mí, las mascotas forman parte de la familia y llegan a ocupar un espacio emocional difícil de describir. Quizá por eso tenía tantas ganas de crear algo que pudiera quedarse para siempre, un recuerdo que no dependiera del paso del tiempo.
Estoy deseando que llegue el momento de ver a mi familia estas Navidades para poder entregarles el lienzo y ver sus reacciones. Ha sido un proyecto al que le he dedicado mucho tiempo e ilusión, y espero de verdad que les guste y que les transmita al menos una parte de lo que a mí me ha significado crearlo pensando en ellos.
📏 Medidas: 55 cm x 38 cm
📅 Realizado en Noviembre de 2025
PARTE DEL PROCESO
El trabajo comenzó con un dibujo a carboncillo. Fue una fase esencial en la que tuve que medir cada detalle con precisión, cuidar las proporciones, las inclinaciones y tratar de captar todas sus expresiones y rasgos característicos. Solo esta primera parte me llevó más de seis horas. Al principio resultó agotador, pero a medida que el dibujo empezaba a tomar forma, también se convirtió en una de las etapas más motivadoras del proceso.
Después del dibujo, empecé a trabajar el color. Primero apliqué una capa de mancha para establecer los tonos base y comprobar que la paleta funcionaba correctamente. Esta etapa me ayudó a asegurarme de que Luna quedara bien integrada en el lienzo y que su figura destacara como auténtica protagonista. Después pasé a la capa definitiva, trabajando tono por tono y prestando mucha atención a las texturas para que su pelaje y sus rasgos se entendieran con claridad. Este último paso me llevó varias semanas, ya que quería que cada detalle reflejara lo que hace a Luna tan especial.
¿Que te ha parecido?