Os presento mi nueva obra, «Thomas Shelby«, el dibujo a carboncillo que más rápido he realizado, gracias a la tranquilidad motivación e ilusión que sentía en ese momento de poder regalárselo a la persona que tenía en mente.
Estaba muy ilusionada por representar al protagonista de Peaky Blinders. Su personalidad y estética encajaban perfectamente con el carácter del carboncillo: sobrio, fuerte y lleno de contrastes.
Thomas Shelby es un personaje marcado por la dualidad. Es calculador, frío y decidido, pero también tiene una mirada profunda que deja entrever una parte más humana y reflexiva.

Imagen sin edición. Creación personal con derechos reservados
La técnica del carboncillo me permitió jugar con esas luces y sombras que reflejan muy bien su carácter.
Durante el proceso, lo que más me costó trabajar fueron los ojos y la boca, zonas con mucha profundidad que requerían equilibrio para no perder naturalidad. Aun así, el carboncillo me permitió rectificar fácilmente hasta conseguir el resultado. Me gustó cómo los contrastes finales reflejaban esa fuerza, oscuridad y templanza del personaje. En mi opinión ha quedado un dibujo que transmite mucho misterio y seguridad al mismo tiempo.
Este dibujo me permitió disfrutar del proceso y al mismo tiempo experimentar con el carboncillo hace que deje de lado mi parte perfeccionista que muchas veces me juega malas pasadas. Estoy orgullosa de que haya quedado así de realista sin tener que utilizar colores. Quiero seguir mejorando para que dentro de un tiempo cuando vuelva a hacer algo así pueda echar la vista atrás y ver esa gran diferencia y evolución comparándolo con este dibujo, el primero que hago.
📏 Medidas: 30 cm x 21 cm
📅 Realizado en Octubre de 2025
PARTE DEL PROCESO

Aquí podéis ver una parte del proceso, cuando el retrato aún no estaba terminado. En esta fase estaba centrada especialmente en la zona de la boca y los ojos, que fueron las partes que más me costó representar e interpretar.
Este fue mi plan del viernes, en mi habitación, con mi lámpara de luz indirecta, música relajante, mi café favorito y mi maletín–caballete, que me permite ahorrar espacio pero también tener siempre a mano todo lo necesario para dibujar y pintar cuando me apetece.
Espero que al ver esta imagen podáis imaginar aunque sea una pequeña parte de lo que disfrute de ese momento.
Mientras hacía este dibujo, solo pensaba en una persona. Sabía que Thomas Shelby era uno de sus personajes favoritos, y eso hizo que pusiera aún más cariño en cada trazo.
Cuando terminé y vi el resultado final, tuve claro que quería regalárselo. Fui corriendo a comprar un marco negro que realzara el dibujo y le diera todo el protagonismo que merecía. Después lo fijé cuidadosamente con barniz en spray y lo preparé deseando ver su reacción.
Ese mismo fin de semana, el domingo por la tarde, ver su cara de ilusión al abrirlo fue la mejor recompensa que podía recibir.

CON MÁS DETALLES





¿Que te ha parecido?