Os presento mi nueva obra, «Freedom«, un dibujo al carboncillo que ha hecho que me sienta muy libre.
Lo que más recuerdo no es tanto el resultado final, sino el proceso de crearlo. Desde el primer momento me sentí muy inspirada, y casi sin darme cuenta, el dibujo fue tomando forma.

Imagen sin edición. Creación personal con derechos reservado
Esa rapidez y claridad me sorprendieron, porque normalmente me cuesta más llegar al resultado que busco.
Los paisajes siempre me han gustado mucho. El carboncillo me permitió explorar con libertad las luces y las sombras: las copas de los árboles, los volúmenes de la vegetación y los contrastes de la naturaleza.
Durante el proceso de crearlo, se me pasó el tiempo volando, sin darme cuenta, me sentía muy feliz y orgullosa de lo que estaba haciendo, escuchando mi playlist de Aitana y con una sensación de libertad muy muy bonita.
Por esa sensación decidí llamarlo “Freedom”. No es solo un paisaje dibujado al carboncillo, sino también un reflejo de lo que sentí mientras lo creaba: la ligereza, la seguridad y la satisfacción de dejarme llevar y disfrutar del proceso. Al verlo, quiero recordar siempre esa emoción y mantenerla presente en los próximos retos que me proponga.
Soy un persona que le cuesta mucho disfrutar del proceso, me considero muy impaciente y a veces las ganas se apoderan de mi, por eso quiero recordarme que en el proceso están las mayores y mejores recompensas.
📏 Medidas: 32 cm x 23 cm
📅 Realizado en Mayo de 2025
PARTE DEL PROCESO

Aquí os muestro algo del proceso cuando el dibujo aun no estaba terminado. El reto era trasladar al papel el mismo paisaje que tenía delante, interpretando sus luces y sombras.
Se aprecia cómo empecé marcando con fuerza las zonas más oscuras, que después fui difuminando e integrando. Ese juego de contrastes me permitió crear distintas texturas y dar sensación de profundidad.
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